Londres es conocida por su mal tiempo, por verse poco el sol, por estar lloviendo cada poco tiempo... Y así suele ser, aunque no es el caso del principio de este otoño.
A finales de agosto parecía que ya nos despedíamos del relativo buen tiempo que azota la ciudad, pasando a una época más fría, lluviosa y ventosa. Pero repentinamente, y al igual que ha pasado en latitudes más meridionales, las temperaturas han dado un salto brusco. Estar alrededor de los 30ºC ya es raro de por sí verlo en esta amplia ciudad, pero si cuando lo ves es en el mes de octubre no puedes dar crédito. Menudo Veranillo de San Miguel, si hasta daban ganas de ir a la piscina...
Alcanzar la treintena de grados en tales fechas puede darse en zonas del Sur de España o de Italia, como pueden ser Sevilla o Palermo, pero siendo otoño, no es lo más común ni mucho menos. No sé cómo será aquí, puesto que la gente no le ha dado importancia, pero creo que aquí es aún más extraño.
La gente dice que este año el verano ha llegado tarde, pero eso se dice en España. Aquí, en abril hizo un buen tiempo increíble, pero en mayo volvió a hacer fresco. Según los diarios, este verano ha sido el más frío en años. No he dicho menos caluroso, he dicho frío. Salir en verano con ropa larga es algo a lo que no estoy acostumbrado. Pero salir veraniego total en octubre tampoco.
De estos datos se puede sacar una especie de conclusión: el verano ha sido frío en general, pero en los períodos de antes (muy de antes) y de después ha hecho un calor que debería hacer en el periodo estival. Eso sí, a mí me dan a elegir entre el frío o el calor y yo elijo el calor, aunque se duerma mejor con frío. Soy español y me gusta el calor y que haga sol, que no ponerme debajo de él, y aquí es algo muy cotizado. Nada más hay que ver la cantidad de ingleses que se van a España en verano, a disfrutar de sus arenosas playas, en calientes aguas como las del Mediterráneo y, cómo no, del sol y de las altas temperaturas.
Por lo visto, en este país también existe el veranillo de San Miguel. Supongo que lo llamarán St. Michael's mini-summer...